Mi Historia
Soy Rubiela, vivo en Bogotá, tengo 67 años y una familia hermosa que ha sido mi mayor inspiración. A lo largo de la vida he aprendido que siempre es posible comenzar de nuevo y transformar los recuerdos en propósito.
Mi emprendimiento se llama Flor de Fuego y nació para honrar la memoria de un ser querido que amaba los aromas de las velas. Empecé a capacitarme y descubrí en este oficio una pasión que hoy llena mis días de luz y creatividad.
Elaboro velas artesanales con cera de soya, palma, abeja y coco, materiales biodegradables y amigables con el ambiente. Creo diseños para temporadas especiales y velas intencionadas que simbolizan protección, bienestar, fortaleza y armonía. Cada vela que hago está hecha con amor. Mi sueño es seguir creciendo y llevar luz a más hogares, porque una vela también puede ser un regalo lleno de significado y memoria.





